Para mandantes e inmobiliarias
Cada mes llega un estado de pago con un porcentaje que declaró el contratista. Lo revisas contra una planilla que armó él mismo. Si dudas, el pago se atrasa y la llamada la haces tú. Si no dudas lo suficiente, pagas avance que no está puesto en la obra.
Cota no te cobra a ti: la licencia la paga el contratista. Cómo se acomode eso en el contrato lo ven ustedes dos.
Pensado para quien administra entre una y cuatro obras. Si manejas una cartera más grande, escríbenos directo: hoy el acceso es obra por obra y preferimos conversarlo antes de que pierdas el tiempo.
La distinción
Son dos cosas distintas y conviene separarlas antes de hablar de tecnología. La firma electrónica resuelve una. La otra necesita respaldo.
Un hash y un código QR prueban que el documento que tienes en la mano es el mismo que se firmó. Nadie le cambió una cifra después.
Eso no lo demuestra una firma. Lo demuestra el rastro: qué se pidió, qué llegó a bodega, qué revisó el inspector técnico en terreno y en qué fecha.
Un avance inflado firmado con hash sigue siendo un avance inflado.
La objeción de fondo
Es correcto, y conviene decirlo antes de que lo descubras solo. Cota no manda un inspector a tu obra. Lo que cambia no es quién carga el dato: es cuándo queda escrito y qué pasa cuando no está.
La planilla se completa a fin de mes, en oficina, mirando hacia atrás. Nadie puede distinguir lo que se midió en terreno de lo que se estimó para cuadrar el estado de pago.
Cada partida — cada capítulo del presupuesto — queda con su fecha de carga, quién la cargó y las fotos de ese día. Un avance escrito el 30 para un estado de pago del 30 se ve distinto a uno registrado el 12.
La partida sin registro en terreno aparece vacía, no en blanco. No prueba que el avance sea falso: te dice exactamente dónde preguntar, con nombre y fecha.
La fecha de carga la pone el sistema, no quien carga. No es un campo que alguien complete: se sella en el momento en que el dato entra. Y una vez escrito, el registro no se edita ni se borra — cada carga guarda el valor anterior, el nuevo, quién lo hizo y cuándo, y las cuatro cosas quedan. Si alguien corrige un avance, la corrección se agrega, no reemplaza. Por eso la fecha de carga significa algo.
No manda un inspector, no mide en terreno y no opina sobre tu contratista. Lo que hace es dejar el registro a la vista con su fecha, para que la conversación deje de ser tu palabra contra la suya. Si quieres verificación independiente, eso sigue siendo un inspector técnico contratado por ti — y lo que él firme también queda registrado acá.
Qué puedes hacer
Las dos acciones que hoy resuelves por teléfono quedan registradas con fecha.
Segunda firma sobre el documento que ya firmó el contratista. Queda registrada con tu identidad, fecha y hora, y no altera lo ya certificado.
Queda registrada con tu identidad, fecha y hora
Objetas una partida puntual sin revertir lo ya certificado. La observación queda escrita, con fecha, dentro del expediente de la obra.
Las partidas que no observaste siguen certificadas y siguen su curso. No tienes que frenar $48 millones por una diferencia de $6 millones.
Hoy objetar un estado de pago significa levantar el teléfono, dar explicaciones y quedarte con la culpa del atraso. Con una observación registrada, la duda es un trámite con fecha: tú dejaste constancia, el contratista responde con evidencia y el expediente muestra quién demoró qué. Nadie tiene que ponerse firme por escrito ni de palabra.
Qué ves
Entras a la obra que te interesa y ves esto. Nada más, y nada menos. Cuando leas un porcentaje, es la parte del presupuesto de esa partida que se declara ejecutada; el «programado» sale del programa de obra que acordaste en el contrato.
Con el monto, la fecha en que te llegó y la fecha estimada de cobro según el plazo acordado con tu contratista.
La que resulta del avance registrado. Si se corrió, lo ves el mes que se corrió y no al final.
Y el contexto que los sostiene
Partida por partida, con la fecha en que el inspector técnico la revisó y las fotos asociadas.
Estructura hormigón 38% declarado · 45% programado
Cuánto vale el contrato, cuánto llevas certificado a la fecha y cuánto queda por certificar.
$249.600.000 certificados de $780.000.000
Las revisiones del inspector técnico, los reclamos de calidad abiertos y los documentos de la obra.
Reclamo de calidad abierto hace 4 días
Cada dato muestra cuándo se cargó y quién lo cargó. Un avance sin registro en terreno se ve así, vacío.
Albañilería sin registro en terreno
Cota es del contratista y su información interna sigue siendo suya. Si viera todo, no lo usaría, y tú no verías nada.
Asistente
Los documentos de una obra están escritos en un idioma que no es el tuyo. Hoy dependes de que alguien te los traduzca, y ese alguien es tu contraparte. El asistente responde en castellano las preguntas que a nadie le gusta hacer por teléfono.
“¿Qué partidas subieron avance este mes sin registro en terreno?”
Dos: Albañilería, de 0% a 12%, y Terminaciones, de 0% a 5%. Ninguna tiene registro posterior al 30 de julio.
Avance por partida · registros de terreno
“¿Qué se cargó en los últimos tres días del mes?”
Cuatro partidas, todas el 30 de agosto, todas para el estado de pago N°7. El promedio del mes fue una carga cada seis días.
Bitácora de carga · agosto
La fuente te lleva al dato. El asistente no interpreta lo que declaró el contratista: lee el mismo registro que tú puedes abrir. Los números salen de la obra, nunca del asistente — si un dato no está en el sistema, la respuesta lo dice en vez de estimarlo.
La conversación difícil
Es la primera pregunta que aparece. Vale la pena responderla antes de que la hagas tú.
Una línea en las bases de la licitación: el contratista adjudicado administra la obra en un sistema que le dé al mandante visibilidad del avance y firma digital del estado de pago. Acá está el texto, para copiar y pegar.
«El contratista adjudicado deberá administrar la obra en un sistema digital que permita al mandante: (a) acceso propio de lectura al avance por partida, con la fecha de registro de cada carga; (b) firma electrónica del estado de pago; (c) registrar observaciones con fecha sobre partidas determinadas, sin rechazar el estado de pago completo; y (d) exportar en cualquier momento los documentos firmados y el registro de avance de la obra.»
No tienes que explicar un software que no usas. Nos das el contacto, le mostramos qué gana él y lo dejamos operando. Tú recibes la invitación cuando esté cargada la obra.
Un estado de pago con respaldo se objeta menos y se firma más rápido. Para el contratista el problema no es que lo miren: es que le retengan el pago mientras alguien decide si le cree.
Cota no te factura a ti: la licencia va a nombre del contratista y tu acceso se abre con un correo de invitación. Si eres tú quien lo pide, dónde queda ese costo en el contrato es parte de lo que negocian.
Le estás pidiendo el mismo respaldo que cualquier mandante serio va a exigir en tres años más. El contratista que ya trabaja ordenado no tiene nada que perder, y el que no, te acaba de dar una respuesta.
Acceso y continuidad
Quien te habilita es el contratista, y eso abre tres preguntas incómodas. Te las contestamos con lo que hay hoy, no con lo que nos gustaría tener.
Sí. El contratista habilita y deshabilita a su mandante en cada obra: es su cuenta y su licencia. No te vamos a decir que no puede pasar, porque puede. Lo que no se borra es el rastro: la fecha de cada firma y de cada observación tuya queda escrita en el expediente de la obra, la sigas viendo o no.
Es la pregunta correcta y todavía no tenemos una política escrita. Preferimos decírtelo así antes que inventarte una garantía que después no podamos sostener. Si vas a poner una obra acá, es una conversación que hay que tener antes y no después: escríbenos y la tenemos.
Los estados de pago que firmaste los descargas en PDF, con el registro de quién firmó y cuándo. Eso existe hoy. Exportar el expediente completo — fechas de carga, fotos de terreno y tus observaciones con su respuesta — todavía no está, y es de las primeras cosas que queremos construir.
Somos una empresa nueva y estas tres preguntas nos las hacen siempre. Preferimos contestarlas cortas y ciertas antes que largas y bonitas. Si vas a poner una obra acá, conversemos antes: Pedro Carrasco, fundador de Cota — pedro@cota.software. Prefiero que tengas mi nombre y no el de una empresa.
Solicitar
Déjanos tus datos y te mandamos el material para incorporarlo como preferencia en tus próximas licitaciones, o como exigencia en las bases. Nosotros hablamos con los contratistas que ya tienes.
¿Todavía no estás ahí? Mira primero qué incluye tu acceso. Somos nuevos y buscamos las primeras inmobiliarias que lo usen con sus contratistas.